Un estudiante preguntó “¿para qué sirve un profesor?” y un filosofo le respondió

Publicado por MarketingPolitico en

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Umberto Eco respondió (en 2007) a un estudiante que preguntó a su profesor “Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?”.

La respuesta del mundialmente reconocido escritor, filósofo y profesor italiano se convirtió en una emotiva carta dirigida a los profesores.

En la misiva, Umberto Eco reconocía la laboral indispensable que asumen los educadores en una sociedad cada vez más inhumana y dependiente de la tecnología, el Internet.

La pregunta del estudiante: “una verdad a medias”

“Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?” fue la pregunte que le hizo un estudiante a un profesor y para Eco significa una manera de provocación, desde una impertinencia insginificativa.

“El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria”, dice Eco.

Sin embargo, el filosofo italiano explicó que no sólo el internet sino la radio, la televisión, el cine, esas nociones en los niños fueron absorbidas “en la esfera de la vida extraescolar”.

Humberto Eco, al respecto hizo una reflexión y dijo:

“Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?”.

La importancia significativa del profesor

A partir de ello, Eco respondió con vehemencia a la pregunta “a medias” que hizo el estudiante y resalta que el internet y los demás medios informan, ponen a disposición una inmensurable cantidad de información, pero que no pueden reemplazar al docente porque, el docente además de informar genera un proceso de formación.

“Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera”, explica.

Y agregó:

“Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?”

¿Qué decía el estudiante, según Umberto Eco?

Según Eco, el estudiante no estaba diciendo que no necesitaba al profesor sino que aludía a que internet y los otros medios ofrecían una cantidad de datos inimaginables, en tiempo real, y posibilitaba establecer contactos que antes no se podían.

Sin embargo, en palabras de Umberto Eco, el estudiante “omitía un punto importante: que Internet le dice «casi todo», salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información”.

Y agregó:

“Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales)”.

En ese sentido, Eco, resaltó la capacidad por inercia de los docentes, el arte de la selección, el educador conoce y sabe dar instrucciones para seleccionar, comparar y juzgar todo aquello que ofrece internet y los medios.

Al respecto dijo:

“Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones”.

Y finalmente explicó que:

“El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo”.


MarketingPolitico

Nací el 1 de enero de 1984. Mi infancia fue una de las mejores, la viví junto a mi familia en los hermosos y verdes campos de la vereda San Marcos del municipio de Pupiales, donde aprendí el valor insuperable del campesino y su sabiduría A los seis años ingresé a estudiar mi primaria en la Escuela Rural Mixta San Marcos, que está ubica a cinco minutos de la casa de mis abuelos, donde crecí y compartí varios años de mi vida. A los 11 ingresé al bachillerato en el Colegio Departamental Los Héroes donde perfilé mi destino y decidí al final, estudiar Comunicación Social-Periodismo en la ciudad de Pasto. Me gradué como profesional el 1 de diciembre de 2006. En el 2009, la Universidad Andina Simón Bolivar, sede Ecuador, me concedió una beca completa para estudiar la maestría en Estudios Latinoamericanos, la cual terminé en el 2009. También obtuve una beca para realizar mi tesis de maestría. Mi vida profesional está marcada por experiencia como consultor, docente y actualmente, emprendedor y empresario de Nariño-.