¿Cómo enseñar a perder a los niños y niñas? Importancia, trucos y recomendaciones

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Enseñar a perder a los niños y niñas es una tarea necesaria para que en adultos puedan avanzar y logren asimilar las experiencias como oportunidades de cambio y como caminos para nuevas alternativas.

De acuerdo a los expertos, perder no es del todo malo porque posibilita generar aprendizajes fundamentales y avanzar a otras posibilidades que generan procesos de adaptación y asimilación diferentes a las rabias, la frustración y la baja autoestima.

Para ensañar a perder, también puede ser interesante analizar, estudiar y poner en práctica las propuestas de Piaget con las etapas de desarrollo cognitivo

¿Por qué nos cuesta perder?

Aprender a perder es algo difícil pero no imposible, pues una derrota conlleva a genera pensamientos y sensaciones negativas debido a que se relaciona con el fracaso, la frustración, la humillación, la vergüenza, más cuando una persona, en especial, un niño o niña se le ha ensañado que siempre es el centro de atención.

Tras perder, las reacciones de esa persona se traducirán en rabietas, patatelas, estados de animo negativos, etc.

«La razón por la cual no nos gusta perder es por la percepción de fracaso que lleva asociada la derrota, que a su vez va a generar una serie de emociones y reacciones negativas. Si se cambiase esa percepción y se entendiese la derrota como parte natural y sana del proceso, entendiendo la derrota como una posibilidad para la reflexión y para avanzar, centrándonos en el proceso más que en el resultado, se estaría preparando a los niños para que asumieran y afrontasen la derrota», explica el portal Rubio.

¿Cómo enseñar a perder a los niños y niñas?

En la vida todo el tiempo no se gana, es una constante que las personas tenemos que perder en varias ocasiones, es más perder es una posibilidad para poder avanzar y buscar otros caminos, alternativas para comprender y saber manejar la frustración que puede causar el hecho de perder.

En este caso, es importante saber perder porque así las personas pueden ser capaces de regular sus emociones y generar nuevas soluciones, además de reforzar su autoestima.

El aprender a perder es algo esencial para no rendirse, no dejar las cosas tiradas por los obstáculos que se presentan. El saber perder significa no rendirse ante las dificultades, cuando las cosas no salen bien a la primera.

Así las cosas, una de las tareas que tenemos con los niños y niñas es enseñarles que a veces se gana, otras se pierde, y son estas últimas las que nos enseñan a partir de la experiencia y el proceso mismo.

 Importancia y beneficios del saber perder

Se refuerza la autoestima. La derrota deja de ser percibida como un ataque personal, como una carencia y se asume como parte natural de determinadas situaciones.

Se mejoran las habilidades sociales, ya que los niños aprenden a colaborar y participar, se centran en divertirse haciendo algo juntos, en lugar de en ganar por encima de todo.

Se desarrollan estrategias para gestionar emociones como la frustración, llegando a tolerar la misma y a poner en marcha acciones.

Se favorecer la cooperación y se dejan de lado actitudes competitivas

Trucos para enseñar a perder

Trucos para enseñar a los niños a perder, que recomienda el portal Rubio y que compartimos a continuación para su puesta en práctica:

«·Cambiar la idea asociada a la derrota. Para ello es importante educar con el ejemplo, prestando atención a las actitudes que se muestran con la derrota, se evitarán enfados, comentarios, burlas, etc. También es un error alabar al ganador y burlarse del perdedor, se trata de validar ambas situaciones.

·Educar para tolerar la frustración que supone perder. En este caso es importante que los niños se enfrenten a la derrota, si siempre se les deja ganar, les costará gestionar sus emociones cuando pierdan.

·Enfocar la atención en los procesos y no en los resultados. A menudo se celebra el éxito y se sufre la derrota, pero no se disfruta o se celebra el proceso. Se trata de hacer algo por el hecho de disfrutar de eso, un juego, una competición, y no sólo para ganar».


MarketingPolitico

Nací el 1 de enero de 1984. Mi infancia fue una de las mejores, la viví junto a mi familia en los hermosos y verdes campos de la vereda San Marcos del municipio de Pupiales, donde aprendí el valor insuperable del campesino y su sabiduría A los seis años ingresé a estudiar mi primaria en la Escuela Rural Mixta San Marcos, que está ubica a cinco minutos de la casa de mis abuelos, donde crecí y compartí varios años de mi vida. A los 11 ingresé al bachillerato en el Colegio Departamental Los Héroes donde perfilé mi destino y decidí al final, estudiar Comunicación Social-Periodismo en la ciudad de Pasto. Me gradué como profesional el 1 de diciembre de 2006. En el 2009, la Universidad Andina Simón Bolivar, sede Ecuador, me concedió una beca completa para estudiar la maestría en Estudios Latinoamericanos, la cual terminé en el 2009. También obtuve una beca para realizar mi tesis de maestría. Mi vida profesional está marcada por experiencia como consultor, docente y actualmente, emprendedor y empresario de Nariño-.