¿Alimentos orgánicos o transgénicos? Seguridad y soberanía alimentaria: dignidad humana

Publicado por MarketingPolitico en

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La seguridad y soberanía alimentaria son la base para que las comunidades y sociedades tengan que comer.

En la actualidad, existe una gran discusión frente al abastecimiento de alimentos y cómo estos son cultivados y qué tanto afectan a la salud humana y la dignidad humana.

Seguridad y soberanía alimentaria

Desde los años 70, se empezó a discutir, por ejemplo, de la seguridad alimentaria, concepto que está basado en la producción y disponibilidad alimentaria a nivel global y nacional, el acceso fisco y económico que tiene las personas, y la inocuidad y las preferencias culturales de las mismas, llegando a considera a la Seguridad Alimentaria como un derecho humano.

En este sentido, las Naciones Unidas establecieron que la Seguridad Alimentaria:

“a nivel de individuo, hogar, nación y global, se consigue cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a suficiente alimento, seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana”.

Alimentos Transgénicos vs Orgánicos

Sin embargo, debido a las necesidades de producir en gran escala y cumplir con las necesidades alimentarias de las grandes ciudades, expertos y científicos de multinacionales lograron crear semillas genéticamente manipuladas para producir alimentos transgénicos.

En 1983 se produjo la primera planta transgénica.

Los alimentos transgénicos son plantas, animales o microorganismos que han sido modificados genéticamente, y a los cuales se les introduce genes de otras especies para darles características que no pueden obtener de forma natural; así, por ejemplo, son más resistentes a enfermedades, pesticidas, tienen mayor tiempo de duración/conservación; y un mayor volumen en la producción.

Sin embargo, varios expertos consideran que los alimentos transgénicos tienen procesos artificiales durante su producción y los cuales no se dan a conocer a los consumidores finales. Además, existen pruebas de que afectan al medio ambiente y la salud humana, y por ende, vulneran la dignidad humana de las comunidades.

Por ello, los alimentos transgénicos van en contra de los alimentos orgánicos que toman más tiempo para su producción y su volumen en menor. Además, no se cultivan con pesticidas, herbicidas o fertilizantes.

La idea de los alimentos orgánicos es obtener productos alimenticios que no contenga aditivos químicos ni compuestos sintéticos.

Lo que se conoce hasta el momento es que los alimentos orgánicos poseen una mayor cantidad de vitaminas y minerales, así como un sabor más intenso.

Además, son amigables con el ambiente, toda vez que, no contaminan el aire, agua y suelo. Adicionalmente, quienes llegan a alimentar de estos cultivos tienden a mejorar su proceso reproductivo, favoreciendo el mantenimiento de los distintos nichos ecológicos, y sobre todo, a fortalecer su cultural, la identidad con el territorio y su dignidad humana

La Soberanía alimentaria como principio de la dignidad Humana

La necesidad de garantizar la seguridad alimentaria, muy seguramente, dio paso a la necesidad de producir más alimentos y así las semillas transgénicas cumplieron con ese requerimiento.

Sin embargo, los índices de hambre en varios países no han bajado ni tampoco ha garantizado que los alimentos manipulados genéticamente no afecten la salud humana y el ambiente.

En este sentido, en 1996, se empezó a debatir sobre el concepto de Soberanía alimentaria, como un:

“Derecho de los pueblos, de sus Países o Uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria, sin dumping frente a países terceros. El derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y, cómo y quién lo produce”.

Al hablar de soberanía alimentaria, implica volver a valorar a los alimentos y dar un sentido más de arraigo al territorio y lo orgánico.

Además, de estar inmersa la autonomía de los campesinos y sus derechos a utilizar semillas tradicionales o milenarias que muchas veces, no tienen un mercado comercial, pero si nutricional y cultural.

Con la aparición de la Soberanía Alimentaria, los campesinos, por ejemplo, han logrado en varios sectores, empezar a reconocerse a sí mismos, dando valor a sus creencias, respectando su identidad y valorando su cultura, como premisas de la dignidad humana.

Aunque, los desafíos y debates entre lo transgénico y lo orgánico se mantienen, es valioso rescatar las iniciativas campesinas que han decidido apostarle por una alimentación sana y el cuidado del ambiente.

Finalmente, la seguridad y soberanía alimentaria son un complemento para las comunidades, las cuales deben arraigarse en su memoria histórica y cultural.


MarketingPolitico

Nací el 1 de enero de 1984. Mi infancia fue una de las mejores, la viví junto a mi familia en los hermosos y verdes campos de la vereda San Marcos del municipio de Pupiales, donde aprendí el valor insuperable del campesino y su sabiduría A los seis años ingresé a estudiar mi primaria en la Escuela Rural Mixta San Marcos, que está ubica a cinco minutos de la casa de mis abuelos, donde crecí y compartí varios años de mi vida. A los 11 ingresé al bachillerato en el Colegio Departamental Los Héroes donde perfilé mi destino y decidí al final, estudiar Comunicación Social-Periodismo en la ciudad de Pasto. Me gradué como profesional el 1 de diciembre de 2006. En el 2009, la Universidad Andina Simón Bolivar, sede Ecuador, me concedió una beca completa para estudiar la maestría en Estudios Latinoamericanos, la cual terminé en el 2009. También obtuve una beca para realizar mi tesis de maestría. Mi vida profesional está marcada por experiencia como consultor, docente y actualmente, emprendedor y empresario de Nariño-.